“Lucía y Lucía”
-“Déjame verte a los ojos por unos minutos”.
-“No porque me da pena”.
Ni eso me pude llevar de ti, ni siquiera una mira profunda.
Veinte minutos después…
Miro fijo al tarro de cerveza, pienso y no entiendo, reflexiono y no encuentro respuestas. ¿Por qué? la pregunta que me agobia desde que inició este maldito 2012.
¿Qué no se suponía que tú y yo estaríamos juntos una vida entera? No, la lógica no funcionó. Ni Sofía, ni viajes a Iguazú, mucho menos tardes grises abrazados mirando películas hasta el cansancio… Nada de eso.
-“Es que tú piensas que todo está bien y que no pasó nada”.
- “A mí también me dolió”.
- “Pero no como a mí”.
- “Ya me cansé de pedirte perdón”.
-“Y yo ya me cansé de llorarte”.
-“Tú siempre me estás diciendo que la gente te dice que te alejes de mí”.
-“Es sólo para demostrarte que voy a contra corriente, para hacerte ver que te quiero”.
-“Te quiero mucho”.
-“Yo te adoro con todo mi corazón”.
Maldito juego de palabras que nunca nos llevaron a nada y maldita mi poca voluntad que tuve para decirte “no”, palabra que a la larga implicaría decirte “adiós”. Maldito el mundo.
Segundo tarro de cerveza…
No sé que hice mal, actúe como se tiene que actuar. Nos hicimos amigos, te presté mi hombro para llorar, me enamoré, aguante lo que un buen amigo debe aguantar, te acompañe en la distancia por cinco meses cuando tú recorrías la tierra del futbol, asado y vinos (Argentina).
“Mi amor”, “mi vida”, “corazón”, “mi cielo”… ¿A dónde se fueron todas estas palabras? Algo es seguro, en tu memoria ya no están.
¡Carajo! Yo siempre vociferaba que no existen túneles paralelos que al final se encuentran con el de uno mismo, sí, siempre llevaba ese estandarte de Ernesto Sabato y su entrañable personaje: Juan Pablo Castel.
Pero tú eras tan fuerte, tan especial, eras tan única que me hiciste creer que todo era posible...En serio, creí que todo era posible.
Sólo diez horas te bastaron para cambiar de opinión (tiempo entre la llegada de Argentina a México). Así, de la nada ya no hubo más palabras de amor, quedaron sueños rotos y un futuro interrumpido.
-“No quiero lastimarte”
-“¿Qué pasó?”
-“Tú sabías que tenía dudas”.
-“¿Qué quieres decir?”.
-“Perdóname”.
Tercer tarro de cerveza…
¿Y ahora qué hago? ¿Cómo le explico a mis colegas que esto no pudo ser? No sé ni siquiera como hablarlo, tú también nunca fuiste capaz de ello… de explicártelo… de explicármelo.
-“Lo mejor es alejarnos”.
-“Es cierto Lucía, no tenemos muchas opciones”.
-“Yo sólo quiero verte bien”.
-“Dentro de mí tenía la esperanza de que cambiarás de opinión”.
-“No me odies”.
-“Siempre te voy adorar con todo mi corazón”.
Cuarto tarro de cerveza…
Es una lástima que no te haya podido entregar esa flor que tanto cuide para ti. Una gerbera. ¿Recuerdas que siempre ha sido tu favorita? Pensé en mandarla al carajo (a un basurero) pero honestamente cuando la miro veo más que una simple flor (sé que para muchos ojos sólo será eso), la aprecio con detenimiento y observo un espejo.
¿Qué tenemos en común la gerbera y yo?
Convencido no lo estoy, pero sé que mutuamente nos miramos con lástima y de manera sórdida, con el rostro caído y sin mucho que ofrecer.
-“¿En serio no puedo mirarte a los ojos?”
-“No”.
Breves del Reporte Vial Morelia
18 de mayo
08:00 Liberan las instalaciones de la Universidad Michoacana.
18:20 Abierta la avenida Madero, avanza bien; se espera este sábado marcha política en el Centro Histórico.
20:00 Contratiempo en Torreón Nuevo. Llegada de turistas genera que en el Centro Histórico hayan ligeras complicaciones.

Cajón de recortes
Por Silvio Maldonado
"Fraternidad del Santo Madrazo"
Proyector de Opacos
Por Zimón Avellaneda
La historia no contada
Comunicación para la vida
Por Olga Lucía Astubillo
Comunicación acertiva empresarial

Morelia, Mich.- Una de las mejores presentaciones de teatro en los últimos tiempos en Mo...
Leer mas...
Espaguetti con camarones Ingredientes: ● 1 paquete de espagueti ● 8 dientes de ajo ● ¼ taza de a...
Leer mas...